Empezaron a pasar los segundos, los minutos y las horas y yo esperaba a que pasase algo pero, nada. Entonces hubo un problema, ví que lloraba, todos se acercaron a Él, empezaron a preguntar y a preguntar, pero Él contestaba: Nada. Entonces, recordé. Un familiar suyo había muerto hace unos meses. Me acerqué a Él y le dí un abrazo. Pasaba los segundos y seguíamos ahí, mis amigas me miraban sonriendo pero yo no las hacía caso, simplemente, me limitaba a consolarle y a pensar en el sufrimiento que tendría en esos momentos. Notaba como respiraba, como resbalan sus lágrimas por sus mejillas, como me abrazaba sin importale lo que pasase al alrededor. Entonces, levanté la cabeza y le sonreí.
martes, 23 de agosto de 2011
Por una vez en mi vida, sonrio
Pasaron los días, y Él y yo estamos más tiempo juntos. Hasta que, un día decidió pedirme salir. Apareció una noche cuando yo estaba con mis amigos, ellos ya lo sabían y yo me lo suponía, entre otras cosas porque no le dejaban en paz y no paraban de decirle que se lanzara. Había muchas personas que tenían una opinión totalmente distinta de como es en la realidad, pensaban que por así decirlo no tenía sentimientos, que solo estaba con las chicas para liarse, es decir, el típico chico guapo que todas las chicas quieren salir con Él por su físico y ya está. Pero para mí no era así. Conmigo era diferente, mis amigas de advirtieron de que parecía encantador pero que luego te hacía mucho daño, eso era mentira. A Él le habían hecho mucho daño, todas las chicas con las que había salido estaban con Él por su físico no por lo que era, y a Él eso le dolía. Y no era así, yo no soy así. Yo le quería por lo quera, yo le quiero por lo que es.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario